Para mi abuelo Cacho

La historia tiene lugar en una de las tantas canchas de fútbol que existen  por el río de la plata.

Este dato no es menor, simplemente aporta una aproximación a las ideologías que rodean el episodio, ya que como sabemos, para cancha de éste popular deporte, en cualquier parte del mundo son suficientes:

A)   2 piedras para cumplir la función de palos.

B)   Imaginación y nunca un verdadero consenso para delimitar la altura del palo horizontal (travesaño) por el cual se formaran grandes debates del  tipo:

– Ahí no llego ni loco.

– Jodete por enano.

C) Este punto no es un requisito obligatorio pero aporta a la dinámica y hasta a la misma continuidad del evento deportivo, por eso es recomendable tener algún tipo de pared, portón o red con el fin de que en caso de superar de un pelotazo al guarda meta de turno (estamos al tanto de la existencia del formato en el que a cada gol se rota al mismo), el elemento pateado o cabeceado se detenga en la red, portón o pared y así evitar que termine bajo las ruedas de un elemento del transporte público o bien, en la ventana de una vieja pincha (lea bien, dice Pincha, con P) pincha pelotas.

D) Cumplidas los anteriores requerimientos de forma más o menos decorosa, consiga gente.

Una vez finalizadas las aclaraciones, sigamos adelante con el relato. Seguir leyendo